viernes, 20 de marzo de 2015

#CALLEJEANDOVERSOS. Día Internacional de la Poesía en Peñarroya-Pueblonuevo.

(Alumnos de 1º de bachillerato,
faltan los de 4ºde la ESO)
 
Nuestra localidad ha sido inundada de poesía, de nuevo, pero esta vez para celebrar EL DÍA INTERNACIONAL DE LA POESÍA, que se celebra el 21 de marzo, coincidiendo con la entrada de la primavera, desde 1999. Como reconoce la UNESCO, este día se nos invita a reflexionar sobre el poder del lenguaje poético y el florecimiento de las capacidades creadoras de cada persona. Además, la intención de este organismo, es, entre otras, crear una imagen atractiva de la poesía.
Bajo estas premisas, desde el IES Florencio Pintado, se ha invitado al alumnado (1º de Bachillerato y 4º de la ESO) a participar en una acción poética que tiene su origen en Carlos Salem, profesor del Centro de Formación de Novelistas de Madrid y que también dicta talleres de narrativa en España y Suiza. Entre sus  novelas, podemos destacar: Camino de ida, Matar y guardar la ropa (2008). Y entre sus relatos: Yo también puedo escribir una jodida historia de amor (2008). Aunque nos interesa, sobre todo, su poesía: Si dios me pide un bloody mary (2008), Memorias circulares del hombre-peonza (2010), El animal (2013) y sobre todo su último libro: #Follamantes. La acción consistía en crear unos versos para colocarlos en lugares públicos: calles, farolas, escaparates, establecimientos diversos (entidades bancarias, carnicerías, tiendas de ropa), etc., y el alumnado era el responsable de explicar el motivo de su acción a los responsables de estos sitios o a los ciudadanos que se cruzaban con ellos.





La idea consistía en que el formato debería ser asequible y atractivo al peatón. En la mayoría de los casos, los poemas, los versos, estaban inventados por el alumnado participante. Aunque, en su defecto, también podían recurrir a poemas clásicos, con la condición de que seleccionaran versos concretos que tuviera el objetivo marcado: llamar la atención de los transeúntes para facilitar la lectura. La finalidad no era otra que llenar de poesía las calles de Peñarroya-Pueblonuevo. Y esto se ha conseguido con creces.




La actividad, además, buscaba también una movilización en las redes sociales, a través del siguiente hashtags: #callejeandoversos y nombrando o notificando la cuenta del autor que originó la idea, @carlossalem, que además, no dejó de retwittear durante toda la mañana, as acciones que fueron subiendo los alumnos y alumnas, añadiéndoles comentarios a cada subida. En esta red social se aprecia bien lo motivadora que ha sido esta experiencia poética.
Todo lo anterior hubiera sido imposible sin la entrega del alumnado. Obviamente, va calando en su proceso de aprendizaje un modo de desarrollarse como personas y ciudadanos activos, capaces de cambiar el hastío que les embarga en buena parte de su educación.
Yo, como responsable de la actividad, me siento halagado de su colaboración y entrega e intuyo que las cosas pueden cambiar, si ellos mismos creen en sus posibilidades. En fin, nada hubiera salido bien tampoco si Leles (Lengua y Literatura), Lucía (Música) y José (Economía) no hubieran apoyado la actividad. 
Gracias a todos por hacerlo posible y seguimos creciendo...

@1tristeprofesor

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lunes, 2 de marzo de 2015

Florencio Pintado, un profesor de leyenda


Florencio Pintado, un profesor de leyenda
 
Nota de Prensa del Ayuntamiento

 
“Evocar a don Florencio Pintado supone indefectiblemente que, tanto su faceta profesional como humana, concite por igual nuestra atención. No es posible destacar su labor en el terreno educativo, como profesor e impulsor de la Formación Profesional, sin que su talante impregne todas y cada una de sus actuaciones”. Con estas palabras comienza el capítulo 15 del libro ‘Maestros y maestras de nuestras vidas’, concebido como un sentido homenaje a casi una veintena de integrantes de un selecto Olimpo de la enseñanza cordobesa, docentes que, desde finales del siglo XIX y durante buena parte del siglo XX, desarrollaron de modo ejemplar su trabajo.

Ese capítulo, firmado por Josefina Jiménez López, hace justicia a través de testimonios de personas que lo conocieron y trataron, a “la huella que don Florencio dejó a lo largo de su dilatada vida, una huella que es muy extensa, tanto por su dimensión profesional como humana, no sólo en su familia, sino también en sus alumnos y colaboradores en su etapa como Coordinador Provincial de Formación Profesional”.

‘Maestros y maestras de nuestras vidas’ es un trabajo de la asociación La Tribu Educa, editado por la Diputación de Córdoba. “El libro está enmarcado en el proyecto que con el mismo nombre ha impulsado este colectivo con el objetivo de recuperar la memoria de los docentes del pasado para proyectar sus experiencias hacia la enseñanza del futuro”, destacó el vicepresidente primero de la institución provincial, Salvador Fuentes, durante la presentación del mismo realizada en el Palacio de la Merced. Fuentes informó que “se enviarán ejemplares a todas las bibliotecas de la provincia para darle la mayor difusión posible”.

Durante esa presentación, el presidente de La Tribu Educa, Francisco Gomera, resaltó que “con esta obra queremos rescatar del olivo o semiolvido a estos maestros y maestras que, en las penosas circunstancias en que se vieron obligados a ejercer su tarea, fueron capaces de adaptar su metodología educativa a las apremiantes necesidades de su alumnado y respondieron al compromiso social de mejorar el lamentable nivel cultural de sus conciudadanos”.
Ese capítulo 15, cuyo encabezado es ‘Florencio Pintado Asencio (1917 – 2001). El impulsor de la Formación Profesional’, hace un extenso repaso de la vida “de un enamorado de su numerosísima familia –llegó a tener diez hijos- y de su profesión, a las que dedicada toda su jornada diaria, tal y como me han comentado quienes lo conocieron y trataron”, ha explicado la alcaldesa de Peñarroya-Pueblunuevo, María Gil, quien en nombre del Ayuntamiento participó en ese “merecidísimo” homenaje dispensado a quien da nombre a uno de los institutos de Secundaria de la localidad. “A don Florencio Pintado, desde 1976, le cupo el gran honor de que la Escuela  Elemental de Trabajo, posteriormente Escuela de Maestría Industrial y, a partir de 1975, Centro de Formación Profesional de Primer y Segundo grado, de los que siempre se sintió especialmente orgulloso, pasara a llamarse IES Florencio Pintado”, insiste la autora  en el capítulo.



Su particular figura y carisma queda patente en testimonios como el de quien un día fue su alumno y posteriormente miembro de claustros de institutos de Formación Profesional, Francisco Paños. “Al pensar en don Florencio tres nombres me vienen a la mente: Elías Canetti, por su parecido físico, fuera de lo común; Einstein, ambos fueron sabios, la imagen que tiene de su maestro mirando a la pizarra, mesándose los cabellos y embadurnado de tiza, con la mano en la barbilla, era la de un pensador; y por último, la de Francisco Giner de los Ríos, de la mano de su discípulo Antonio Machado, quien escribe un poema cuando muere su maestro en el que evoca su figura, su magisterio, su modo de enseñar socrático y su sueño de un nuevo florecer de España”, insiste Paños.

No menos emotivas y reveladoras sobre su figura son las palabras que le dedicó Antonio Monterroso, miembro de su extensa familia, tras su muerte a modo de epitafio literario: “Don Florencio eligió la profesión de enseñar en unas tierras donde se ganó a pulso el pan y el respeto. En jornadas agotadoras, con las Matemáticas siempre a cuestas, peregrinó a lomos de una Peugeot por todos los caminos de la sierra cordobesa, de Villanueva de Córdoba a Azuaga, hasta llegar a convertirse en un profesor de leyenda…Adicto a la inteligencia en cualquiera de los campos, por más méritos profesionales que alcanzó, por más elevado que fue el reconocimiento público que obtuvo, su mayor galardón fue ser siempre y en toda circunstancia una persona buena”. 

En el acto de presentación del libro en la Diputación estuvieron presentes, además de la alcaldesa de Peñarroya-Pueblonuevo; Salvador Fuentes; la vicepresidenta segunda de la institución provincial, María Jesús Botella; el subdelegado del Gobierno central en Córdoba, Juan José Primo Jurado; el alcalde de la ciudad. José Antonio Nieto; la delegada del Gobierno andaluz en Córdoba, Rafaela Crespín; la delegada de Educación de la Junta en Córdoba, Manuela Gómez; el coordinador del proyecto, José Antonio Ruiz, y la coordinadora del libro, Ana Capilla.


miércoles, 28 de enero de 2015

MICROPOEMAS A RAS DE SUELO.

MICROPOEMAS A RAS DE SUELO EN LAS CALLES DE PEÑARROYA-PUEBLONUEVO.

Por @1tristeprofesor

¿Qué ocurre cuando se reúne en un mismo acto: participación ciudadana, educación para la paz, poesía de vanguardia y arte callejero? Aunque parezca imposible, puede ocurrir algo maravilloso, una experiencia educativa enriquecedora y fascinante. Por lo menos, esa es la impresión que queremos trasmitir en el siguiente artículo.

Esta actividad está planteada como una experiencia educativa para celebrar el DÍA DE LA PAZ Y LA NO VIOLENCIA en el ámbito educativo. Al pintar un espacio público, reivindicamos la calle como un lugar de encuentro, de diálogo, de comprensión y respeto hacia los otros, hacia nuestros vecinos. Pintar unos versos en este espacio es un privilegio y un honor, pero también, un acto de responsabilidad ciudadana y así lo entendimos desde el inicio.










LA ACTIVIDAD

Esta actividad no es una ocurrencia de un grupo de profesores, sino que es una actividad meditada y nacida de un Colectivo Internacional, BOAMISTURA (http://www.boamistura.com/), que lo ha llevado a cabo en Madrid (ellos lo llamaron MADRID, TE COMERÍA A VERSOS) y que nosotros hemos adaptado desde el Plan de Creatividad Literaria (http://lecturacreativaenmiaula.jimdo.com/las-actividades/actividades-propias/poemas-al-ras-del-suelo/). Que sepamos, nadie lo ha realizado siguiendo la idea de BOAMISTURA y desde un centro educativo. La actividad consistía en crear MICROPOEMAS (poemas de un verso o dos a lo sumo), pero pensando siempre en el receptor y el lugar que ocuparán las palabras, los versos, el Micropoema en el espacio público de la calle: no valía cualquier poema, y tenía que ajustarse a estos requisitos.

La intención que nos mueve es que el transeúnte, que apenas se percata de que sucede algo extraño en su camino, se tropiece con la poesía en un lugar tan familiar como el que recorre cotidianamente en su quehacer diario, y así no le de tiempo para librarse de la lectura que le asalta. Lo siguiente es que el lector medite sobre lo leído y se pregunte qué es lo que está viendo: ¿por qué poemas?, ¿por qué este acto poético y callejero?, ¿por qué para celebrar el Día de la Paz y la No Violencia?, etc.


LOS POEMAS ELEGIDOS

Obviamente, también hemos intentado que los versos seleccionados sean estéticamente llamativos y que se ajustaran a todo lo anterior.
Los poemas seleccionados, fueron los siguientes: 









EL INMENSO TRABAJO ENTRE BAMBALINAS

Todo lo anterior sería imposible sin la colaboración de muchos profesores que han trabajado a destajo y a deshora, sobre todo, en los preparativos de las letras y las plantillas que servían de base para pintar los MICROPOEMAS anteriores. Si nos centramos en Departamentos, lo han hecho los siguientes: Francés, Dibujo, Religión, Informática, Lengua y Literatura, Economía, Biología, Filosofía... Pero cabe destacar y es de recibo el agradecimiento particular a: Rosa, Leles, Alberto, Antonio y Mauricio. Sin ellos, no hubiéramos llegado a lograr ni una letra siquiera. En este mismo sentido, también reconocemos la labor inestimable del personal laboral del centro, sin Eduardo, su logística y su experiencia hubiera sido inviable lograrlo. Y todo, para que la ciudadanía disfrute al caminar de las creaciones poéticas que hemos visto más arriba.

UNA REFLEXIÓN FINAL

Ahora que se nos invita a realizar reflexiones sobre nuestra práctica docente para mejorar los resultados académicos de nuestro alumnado, creemos firmemente que este tipo de actividades y experiencias pueden servir para lograr esos fines. Sin embargo, hay que apostar por ello, hay que creer en todo lo que implica experiencias de este tipo. Y además, pensar la manera de que las familias se sientan partícipes de lo que hacen y logran sus hijos. No hay nada como escuchar que una alumna, sinceramente y con naturalidad, afirme que "hoy se siente realizada" por haber participado activamente en POEMAS A RAS DEL SUELO. Y también, que otra alumna le pida a la alcaldesa (obviamente esta actividad se coordinó con el ayuntamiento, porque necesitábamos apoyo institucional y los permisos pertinentes) repetir la experiencia en otros lugares del pueblo, con otros micropoemas e incluso en sábado, para no tener que perder clase...

EN FIN, ENHORABUENA A TODAS LAS PERSONAS QUE HAN HECHO POSIBLE ESTOS VERSOS A RAS DEL SUELO.

miércoles, 5 de marzo de 2014

LAS CONSTRUCCIONES DE ESTILO FRANCÉS EN PEÑARROYA-PUEBLONUEVO


La llegada de los primeros franceses a Peñarroya–Pueblonuevo en 1810

Los primeros franceses de los que se tienen noticia en el Valle del Guadiato, fueron los integrantes de los ejércitos napoleónicos llegados después de la segunda toma de Córdoba en 1810, tras la que dividieron el norte de la provincia de dos Partidos Militares de 4ª clase, los de Belalcázar y Espiel, este último con jurisdicción sobre las villas de Belmez y sus aldeas una de las cuales era la de Peñarroya; Fuente Obejuna y las suyas; Villanueva del Rey y Valsequillo. Establecieron guarniciones en Espiel, Belmez –donde también acondicionaron el castillo- y Fuente Obejuna. Derrotados por las fuerzas anglo españolas procedentes de Portugal, los franceses no volverían a estas tierras hasta mediados del siglo XIX, con ocasión del periodo llamado de la fiebre del carbón, que se vivió entonces. Esta vez con los técnicos y el capital (franco-belga) necesarios para explotar los yacimientos de carbón, hierro y  otros metales  y  para construir los ferrocarriles que permitieran su exportación hacia la capital de España  o hacia el importante puerto de Málaga.

La necesidad de instalarse en las cercanías de las explotaciones al no existir carreteras y caminos adecuados en la zona, así como la débil infraestructura urbana de las poblaciones cercanas, hizo que las empresas explotadoras se planteasen la necesidad de construir viviendas dignas para sus ingenieros, técnicos y altos empleados que, en el caso del entonces Pueblonuevo del Terrible, aldea belmezana, se tradujeron en el proyecto que la Société Houlliére et Métallurgique de Belmez llevó a cabo a partir de 1882 –cuando apenas daba sus primeros pasos la recién creada Société Minière y Métallurgique de Peñarroya en París, la SMMP- sobre la dehesa de Navapandero. Se trataba de construir, en el contexto tan en boga en la época, edificaciones del tipo «Ciudad-Jardín» -por lo que este barrio sería conocido popularmente como Los Jardines entre los peñarriblenses- con tres tipos de viviendas siguiendo un esquema que se repetiría frecuentemente: edificaciones exentas, aisladas o pareadas, y con su eje longitudinal cruzándose en vertical, que se destinarían a ser ocupadas por empleados según su importancia en el organigrama empresarial. Estaban ajardinadas en su parte delantera, junto a las habitaciones consideradas como más nobles de la vivienda: el salón y el comedor, que eran en las que se hacía la vida social, quedando en la parte de atrás dormitorios y cocina, tras cuyos muros existiría un patio y, en ocasiones, un enorme traspatio que se convertiría en huerta y corral para la crianza de animales domésticos.

El agua para el consumo y el riego, utilizable por la Colonia y poco más, no faltó desde la prolongación del ferrocarril de  Peñarroya pues la conducción corría paralela a  la vía para suministrar las necesarias aguadas de las locomotoras de vapor- desde los primeros años del pasado siglo XX. Luego se empleó también el agua  no potable, proveniente de los pantanos de San Pedro y del Guadiato construidos por la empresa durante la Gran Guerra, ampliándose el suministro a buena parte de la población terriblense.
 Mª Elsa Menéndez

martes, 19 de noviembre de 2013

LOS LADRONES EN PYA-PVO YA NO SON GENTE HONRADA.


LOS LADRONES EN PYA-PVO YA NO SON GENTE HONRADA.

Nuevo robo en el comedor del CEIP ALFREDO GIL.

Por Antonio Martín Flores
(@1tristeprofesor) 

La crisis hace estragos. Lo que parecía imposible, ya no lo es. Desde 2007, nuestros ojos están viendo cosas inconcebibles en Europa (querer que Grecia, la cuna de Europa, saliera por problemas económicos...), en nuestro país (que jóvenes sobradamente preparados, licenciados, con idiomas estén todavía al amparo de los padres con más de 30 años), en nuestros pueblos (gente rondando los contenedores se han visto antes, pero eran indigentes, extranjeros sin papeles y sin recursos, pero no nuestros vecinos...).
En cualquier caso, yo soy lector de Ortega y Gasset, y pienso como él que ciertas circunstancias determinan nuestro modo de ser. No es lo mismo nacer en Peñarroya-Pueblonuevo, que nacer en Córdoba capital, no es lo mismo tener unos padres autoritarios que unos padres ausentes, no es lo mismo estudiar en una universidad privada, que tener que trabajar para estudiar en una pública. En fin, las circunstancias determinan... y puede, ¿por qué no?, que existan ladrones en el mundo. Ahora bien, nadie nace terrorista, ni profesor de filosofía, ni ladrón, eso está claro, pero las circunstancias te pueden llevar a colocarte una bomba debajo del burka en Afganistán, y serás una terrorista; o no servir para otra cosa, y acabar siendo un triste profesor de filosofía; o que todo se complique de repente en nuestra vida, y tengas que robar y te conviertas en un ladrón.
Como dicen siempre mis alumnos, y en esto coinciden con una gran mayoría de la sociedad: “si tengo que robar para alimentar a mi familia, lo hago”. Y aunque Sócrates pudiera ayudarnos (recordemos: es preferible sufrir una injusticia que cometerla, para nuestro caso: es preferible sufrir una injusticia como que nuestra familia pase hambre -porque es una injusticia, se mire por donde se mire lo que le ocurre a millones de seres humanos en el mundo, que no se nos olvide-, es una injusticia pasar hambre, pero peor es robar, nos diría el intransigente maestro de ética), o Jesús (No robarás o arderás en el infierno eternamente, y ante esa perspectiva es mejor reconocer que con hambre nos queda poco tiempo para morir y también poco tiempo para reunirnos con él en el Paraíso, donde ya no habrá hambre, supongo), para no caer en la delincuencia, en este artículo, los ignoro a ambos: a Sócrates por no cansar con mi profesión, a Jesús por ser ateo. Y prefiero, entonces coincidir con la mayoría, aunque me cueste encontrarme en ella, yo que siempre deambulo por las minorías. Y lo defiendo, y lo apoyo, y lo digo: si tengo que robar para alimentar a mi familia, lo hago. Pero, claro, en esta nueva e inédita circunstancia vital, yo me pregunto, ¿y dónde robo?
¡Ay, ese sí que es un dilema moral! No lo sé, ciertamente, porque creo que los ladrones son personas y puede, que en algún caso, gente muy honrada, pese a ser ladrones. Para mí al menos, que he leído a Hegel y a Nietzsche, que no reniego de las paradojas y las contradicciones, no me cuesta reconocer que dicha posibilidad me cabe en la cabeza: los ladrones, en tanto personas, pueden ser gente honrada. Pero, igualmente, admito con seguirdad que no me daría por robar en CÁRITAS, ni en la CRUZ ROJA, ni en cualquier otra asociación, sin ánimo de lucro que ayude a gente muy necesitada. Y tengo seguro, pero que muy seguro, que no lo haría en un Colegio Público, en un comedor que da de comer gratis, pese a la crisis actual y mientras no digan lo contrario, en Andalucía, a los niños y niñas de familias que las circunstancias le han llevado a una situación de extrema necesidad. No robaría en un Colegio como en el CEIP ALFREDO GIL. Porque aunque las circunstancias me empujaran a ello, como buen lector de Ortega, sé que queda un resquicio, un hueco por el que escapar de ellas. Ya lo dijo es maestro de Metafísica: Yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella, no me salvo yo. Es decir, podrá la circunstancia convertirme en un ladrón, pero me salvaré de ser un ladrón de comedores infantiles o sociales que tan magnífica labor realizan para nuestra sociedad en crisis, también en Peñarroya-Pueblonuevo.

jueves, 23 de mayo de 2013

Peña Flamenca y Literaria Peñarriblense

(Una colaboración de Emilio Masa, 
socio de la Peña Flamenca 
y Literaria peñarriblense)
 

 
La Peña Flamenca y Literaria Peñarriblense nació hace ya algunos años con el fin de reunir a todos los amante del flamenco y poder compartir esta afición juntos.
La Peña realiza a lo largo de todo el año varias actividades, convivencia con otras peñas, reuniones… pero la que más destaca y en la que nos vamos a centrar es en El Concurso del Cante de las Minas de la Ciudad de Peñarroya Pueblonuevo.

Este concurso se hace cada dos años en el mes de diciembre en nuestra ciudad, Peñarroya Pueblonuevo. Aprovechando el día de nuestra patrona Santa Bárbara el 4 de diciembre, para la final del concurso. Pues las eliminatorias y la semifinal se realizan fines de semanas anteriores. Se realiza cada dos años con el fin de que quede mejor, ya que en el periodo de crisis que atravesamos no son muchos los recursos económicos con los que contamos, y nuestros ganadores se merecen una buena recompensa, al igual que nuestros seguidores el mejor preparado posible. Organizado por la Peña Flamenca y Literaria Peñarriblense, con el patrocinio de la Excma. Diputación Provincial de Córdoba y la colaboración del Excmo. Ayuntamiento de Peñarroya Pueblonuevo. Contamos con la ayuda del Ayuntamiento de nuestra ciudad y con todo el trabajo y esfuerzo por parte de los socios de la peña. Al concurso pueden presentarse artistas de todas partes y como todo buen concurso los tres finalistas tendrán su merecido premio. La fase de selección se celebra entre octubre y noviembre y todos los concursantes deben interpretar obligatoriamente una taranta minera y dos cantes más a elegir. La fase Final tal y como hemos dicho antes se celebra en diciembre, donde los finalistas habrán de interpretar una taranta minera y tres cantes más a elegir.
Una de las normas del concurso es que el ganador de éste no podrá presentarse al mismo durante tres años consecutivos.

Nos remitimos al último concurso realizado, y los premiados fueron:
1º Premio: Lámpara Minera, el concursante de Mairena del Alcor (Sevilla), Antonio Ortega Jiménez.
2º Premio: Castillete Minero, el concursante de Villa del Río (Córdoba), Juan Antonio Camino.
3º Premio: Carbón y escudo local, el concursante de Adamuz (Córdoba), Domingo Herrerías.

Este último año también se hizo entrega de una placa al maestro guitarrista Ángel Mata, y al bailaor de Jorge del Pino, por su gran colaboración en el concurso.

Hemos intentado haceros un breve resumen y exponeros alguna de nuestras actividades acerca de la Peña Flamenca, esperemos que os haya gustado y sobre todo interesado, os dejamos nuestro enlace a nuestro blog para más información y por si algunos de vosotros os animáis a participar en el próximo concurso, que esperemos que se celebre este año 2013. http://elpenonflamenco.blogspot.com.es/

La Peña quiere invitar a todos los amigos y simpatizantes del arte flamenco para que nos visiten y poder disfrutar de su compañía en estos y otros momentos.

Un saludo desde la “Peña Flamenca y Literaria Peñarriblense”.

miércoles, 13 de marzo de 2013

CRÓNICA SOBRE LA REPRESENTACIÓN DE “BODAS DE SANGRE” EN PEÑARROYA-PUEBLONUEVO, NARRADA POR UNO DE SUS MIEMBROS

(Por Miguel Andrés,
actor y profesor del IES
Florencio Pintado)
El grupo de teatro “La tarima Alto Guadiato” ya es un elemento más de la localidad de Peñarroya-Pueblonuevo, como la estatua del Terrible o el Peñón. Nos juntamos gente de todas las edades, desde alumnado de instituto a personas que ya se han jubilado, somos como una gran familia en la que la matriarca es una magnífica directora llamada MªÁngeles Pozuelo.
    Varias obras han sido puestas en escena por este grupo, desde clásicos como Las Troyanas a comedias simples como Fuera de Quicio. En todas ellas ponemos todo nuestro trabajo y nuestro corazón para lograr que el público disfrute, el aplauso es el único pago que recibimos por esta actividad, pero compensa más que un sueldo.
    Desde el año pasado hemos estado ensayando la obra de Lorca Bodas de sangre, una historia con fuerza que exige un gran montaje y a un número elevadísimo de actores y actrices en escena. En este tiempo hemos sufrido muchos contratiempos porque, al no ser profesionales, hemos tenido que cambiar a los que interpretaban algunos de los papeles importantes porque habían surgido problemas personales (hubo gente que se fue a trabajar fuera o que no pudo seguir ensayando por motivos familiares). A veces las dificultades se resolvieron solas porque hubo gente que, simplemente, apareció por nuestra sede y se metió en el papel.
Todos nos estuvimos esforzando durante meses y por eso todo salió bien.
Cuando llegamos al fin de semana en que íbamos a representarla tuvimos que montar el escenario; fue duro, pero no tanto como esperar a que se abriera el telón. Unos paseábamos repasando con el libreto, otros comían para calmar la ansiedad y no faltaba quien se quitaba y se ponía una prenda de forma compulsiva, para olvidar que el público nos esperaba.
Por fin, el viernes se abrió el telón y la obra comenzó, el novio y su madre discutían porque él quería llevar su navaja encima. Era una escena en la que la tensión aún no había subido al escenario. Poco a poco el público fue descubriendo los entresijos de la historia y empatizando con algunos de los personajes. Entre bambalinas solo se escuchaba una frase: “todo está saliendo bien”.
    La emoción subió al escenario cuando cerca de veinte personas representaron una boda en la que se cantaba y bailaba (debo decir con orgullo que las voces de algunas de nuestras actrices son dignas de un musical de la Gran Vía madrileña). Era una de las escenas más difíciles porque, aunque nuestra directora había dado mil veces las indicaciones, todo tenía que funcionar como un reloj suizo para que el público quedase impresionado.
    Tras los dos descansos -uno amenizado con un típico baile andaluz y otro, por la canción Los cuatro muleros interpretada en directo-, apareció un bosque en escena, con árboles, hojas en el suelo y niebla… el efecto visual hipnotizó al público para guiarle hacia el final de la obra, lleno de emoción y de lágrimas. La materialización de La Luna y de La Muerte, tan propias de Lorca, dejaron a más de uno con la boca abierta. Más tarde aparecieron en escena las más jóvenes del grupo, las adolescentes a las que llamamos, con cariño, “las niñas”. Parecía que llevaban haciendo teatro desde la cuna, estuvieron perfectas. Si La Luna había fascinado con su voz, una de estas “niñas” también llenó el teatro con su canción. Todo era el prólogo para una escena final sobrecogedora.
    Todos acabamos contentos, pero sin saber aún que el “boca a boca” lograría algo que nunca había conseguido el teatro en esta localidad, colgar el cartel de “no hay entradas” tanto el sábado como el domingo. Toda esa gente nos aplaudió, puesta en pie, haciendo que todos muramos por seguir interpretando esta y otras obras, para conmover, hacer reír, hacer llorar… en fin, para lograr que nuestro público se sienta vivo.


(Pincha en la imágenes para ampliar).